La preocupación por la calidad ambiental en el interior de edificios, es cada vez mayor, ello responde a dos razones fundamentales: el diseño de edificios cerrados, y el elevado tiempo que pasan las personas en ambientes interiores.
Se demuestra que uno de los factores de mayor incidencia en la calidad de ambientes cerrados, es hoy por hoy, y a mucha distancia de otros, el microbiológico, no solo en cuanto a la valoración de la calidad de un ambiente, sino también como factor que permite evaluar posibles riesgos sanitarios derivados de un aire interior no correcto.
Las quejas más frecuentes del personal, en edificios con contaminación microbiana en aire interior, son olores desagradables con sensación de ambiente cargado, olor a humedad, irritación de garganta y nariz, escozor de ojos, dolor de cabeza, lagrimeo, alergias, etc.
Con los servicios que TIRSA ofrece, se puede dar respuesta a esta problemática consiguiendo: